Dónde comer en Madrid: 12 restaurantes recomendados
Дата публикации: 01.06.2026
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Además, los domingos hacen una paella deliciosa que si queréis probarla deberéis reservar sus raciones por encargo. Pero lo que muchos no saben es que Lhardy fue el primer restaurante de Madrid en poner mesas separadas, cubertería de plata y manteles blancos. Ubicado en la Puerta del Sol hace que este restaurante familiar sea un referente no sólo en Madrid si no en toda España en cuanto a cocido se refiere. Famosa por sus hamburguesas gourmets hechas con pan de cerveza negra y pepitas de amapola se ha ganado el corazón de muchos madrileños y turistas, pero sobre todo de universitarios por su perfecta localización en Moncloa.
Kappo, alta cocina japonesa
Tienen entrantes deliciosos como croquetas de espinacas y «parmesano» con veganesa de anacardos o platos como la hamburguesa casera de soja y remolacha con «cheddar», mayo de siracha y encurtidos. No hace falta ser vegano ni vegetariano para animarse a probar esa comida algún día y, quien sabe, aficionarnos a ella. Este restaurante está situado en el anillo de la M30 cercano a Arturo Soria y con aparcamiento gratuito, me encanta. Su carta no es muy extensa, pero tiene lo necesario para poder disfrutar de un aperitivo de diez con encurtidos, conservas y tapas pequeñas con buena presentación.
Casa Julio, uno de los mejores restaurantes de Madrid
Aquí las setas están hasta en el postre, aunque los platos varían según la temporada porque al apostar de un producto que depende tanto de las temperaturas el menú tiene que adaptarse al completo. Los restaurantes especializados siempre dan una confianza especial, ya se porque solo hacen un plato o porque tienen un ingrediente que ocupa toda la carta. Su cocina, liderada por el chef Safe Cruz, combina la tradición y modernidad de la gastronomía canaria como pocos saben hacerlo, al menos en Madrid. Haramboure se ha consolidado como uno de los mejores restaurantes de la ciudad gracias a su enfoque en la bistronomie, una propuesta que combina alta cocina con un ambiente accesible y acogedor.
Barra lateral primaria
- Mucho mucho trabajo en cada pase (por invisible que resulte a los ojos) de los dos menús degustación que ofrecen.
- En Lur hacen énfasis en una cocina de largas cocciones y producto de temporada, por lo que la rotación de platos es constante.
- Con estética entre chalé nórdico y comedor rústico de lujo, deslumbrante de luz por la cristalera que enseña el pequeño huerto de plantas aromáticas que tanto apasionan al chef.
- En una esquina achaflanada de Donoso Cortés, arrabal del tuétano foodie de Olavide y resto de hotspots chamberileros, Enrique Valentí se aposta tras la escueta barrera de su cocina medio abierta.
Cuenta con 6 locales dentro de Madrid capital. Así que si lo tuyo son los ramen, tienes que probar este sí o sí. Con una carta amplia y el poder seductor de sus vistas, su terraza es el lugar perfecto para disfrutar de Madrid. Todos los platos siguen las recetas tradicionales mexicanas, algunos con un toque más fusión, pero sin perder su esencia.
Los Montes de Galicia, otro de los mejores restaurantes de Madrid
Un oasis asiático en Madrid con una carta de más de 200 platos para viajar por los verdaderos sabores de la cocina china y las especialidades de cuatro de sus diferentes regiones. Con la máxima calidad de producto directamente desde Murcia, esta pequeña taberna ubicada en el tranquilo barrio de Pacífico es el sitio ideal para comer un arroz exquisito a un precio asequible. Olvídate de que es un restaurante vegano y ven a Vega, descubrirás un lugar con cocina de calidad, platos originales y un muy buen trato. La decoración es típica de los restaurantes que te puedes encontrar en el Perú, la mayoría de los comensales que verás son de este país y la calidad-precio es buenísima. El resultado es bastante dispar, hay desde restaurantes de lujo hasta restaurantes «de batalla», pasando por casi todas las cocinas del mundo. La carta es concisa, con mucha referencia a la cocina callejera asiática, desde la India hasta Corea, y algún guiño a la local.
Los muy viajados Juan y Gabriel presentan credenciales de autor con una decena de platos esculpidos desde una mirada perfeccionista en la técnica y de sabores y puntos bien definidos. Pero qué torreznos, qué pizzas y qué carta de espumosos franceses (también de vinos de Borgoña) la que se encuentra uno nada más acomodarse en esta casa del hedonismo hecha a la medida de Zoilo Álvarez, el propietario e ideólogo de Roostiq. Al llegar a la mesa, desnuda de mantel y con un reposa cubiertos en metacrilato de color neón –otro diseño de Lucas–, se sirven con premura una botella de agua y un aperitivo, incluso antes de entregarse las cartas de menú y vinos. Él consigue dar una vuelta a esta vertiente castiza en menús y carta donde el trato a la lengua, sesos, rabitos, manitas o callos hará que te reconcilies con cada receta. El producto de la familia de Anna Gotanegra, generaciones dedicadas al mar, es el verdadero protagonista en la casa de Rafa Zafra. David García presenta nuevo menú degustación para el espacio más gastronómico y recogido de este legendario tablao flamenco, que además cuenta con la bodega de jereces más importante del mundo.
Sortearon la pandemia y hoy gozan de una inusitada madurez en su pequeño rincón de alta cocina asentado en Arganzuela. Muy a lo japonés, lo mejor es entregarse al menú degustación Omakase y deleitarse con su sopa de cebolla en consomé de bonito ahumado y queso comté, su sashimi de salmonete con bilbaína, su tempura de alistado o su selección de nigiris como el de anguila y foie homenaje a Berasategui. Hugo Muñoz, anteriormente al frente de Carbón Negro y apasionado de lo nipón aunque con mucha pincelada castiza, capitanea esta cocina y sala minimalista, con protagonismo de barra y madera. Como su última oda a la naturaleza con platos como el hamachi de salpicón, la vieira con beurre blanc, las lentejas con foie, las cocochas con almejas y salsa otaufo o el corzo con miso. El mismo que rige la confianza entre cocinero y comensal para disfrutar al máximo cada menú de temporada (115 € el largo y 70 € el corto) al que se apuesta en dos únicas funciones diarias de múltiples actos. Parte de recrear una izakaya, pero acaba siendo un lugar más quirúrgico y funcional en donde ocho clientes se sientan en la barra de mármol frente al chef a dejarse llevar por él.
El nuevo restaurante refuerza el lujo clásico y de mercado que, heredado de su maestro Santi Santamaría, siempre marcó al tándem en un lugar ahora inundado de luz natural –insistamos en ello casi como metáfora– y cargado de ilusión Tras dos décadas en las cocinas subterráneas de Santceloni (dos estrellas Michelin), tras su consiguiente salida abrupta y su obligada transición, ve la luz su gran proyecto personal. Con estética entre chalé nórdico y comedor rústico de lujo, deslumbrante de luz por la cristalera que enseña el pequeño huerto de plantas aromáticas que tanto apasionan al chef. Entró también en Azurmendi y Eleven Madison Park, y de todo este bagaje surge su versión de alta cocina vegetal a partir de la técnica francesa. Arte y muebles de subasta, cocina vista y espectáculo en vivo donde el lujo es ver cómo el propio Coco da el toque final, muchas veces improvisado, a cada plato. El restaurante que abrió entre Cuzco y Lima es tan personal, o personalizado, como el proyecto en sí, cuyo nombre surge de contraer los nombres de sus padres, Paté y Bubú.
Si ya se te ha hecho la boca restaurantelamadrid.es agua, te animamos a hacerles una visita y dejarte llevar con sus platos. Primero te sirven los entrantes y luego todo a la vez para que, convenientemente cuidado, cocines las carnes a la parrilla y disfrutes mezclando los sabores en tu boca como se hace en Japón. Empezando por el ritual del orden de los platos. La experiencia en Yakiniku Rakyu se convierte en un festival de bocados y combinaciones como no la imaginas.
Salones Cuzco Lupita, restaurante peruano con platos generosos
Fundada en 1839, Lhardy es uno de los restaurantes más antiguos de la capital el mejor sitio para comer cocido madrileño y sin duda uno de los mejores restaurantes de Madrid. Su carta se basa en platos típicos del Mediterráneo oriental, aunque en una versión propia y actualizada por la chef Heba Kharouf. Muy pocos restaurantes en España y en el mundo pueden enorgullecerse de contar con una trayectoria tan relevante como la de Zalacaín. Su menú degustación es uno de los más atractivos y ajustados de precio de Madrid (cuesta 50€) respecto a la calidad que ofrecen. No tiene web, y es difícil localizarles por teléfono, así que en este restaurante de comida fusión asiática es una experiencia 100% analógica y puede que esa sea parte de su gracia. Y no es de extrañar que teniendo a los chefs Juan Alcaide y Pablo Álvarez encabezando el proyecto comer aquí sea toda una experiencia.